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Ideas de regalo 4 min de lectura

Un álbum de figuritas del perro (y del gato, y de los tres)

Tenés doscientas fotos del perro en el teléfono y ninguna impresa. Un álbum de figuritas es la forma de que salgan de ahí sin quedar en un cuadro solo.

Un álbum de figuritas abierto con las fotos de un perro y un gato pegadas en los casilleros
En esta nota
  1. Por qué funciona con animales incluso mejor que con personas
  2. Cómo armarlo por secciones
  3. Si hay más de una mascota
  4. Las fotos: lo que hay que saber antes
  5. Como regalo

Hacé la prueba: abrí la galería del teléfono y fijate cuántas fotos tenés del perro. Van a ser más de cien. Ahora fijate cuántas imprimiste. Casi seguro, ninguna.

No es desidia. Es que no hay un formato razonable para imprimir doscientas fotos de un perro. Un cuadro es una sola. Un fotolibro de mascotas queda raro. Un imán es un imán.

Un álbum de figuritas resuelve eso de la manera más obvia y a nadie se le ocurre: treinta o cincuenta fotos, cada una en su casillero, con su nombre y su número.

Por qué funciona con animales incluso mejor que con personas

Hay tres razones y ninguna es sentimental:

1. Las mascotas tienen una cara y muchas expresiones. Es exactamente el material que pide un álbum: la misma cara en treinta situaciones distintas. Con personas hay que buscar variedad de gente; con un perro alcanza con buscar variedad de momentos.

2. Nadie se ofende por quedar afuera. El problema político de un álbum familiar —quién entra, cuántas de cada uno— acá no existe.

3. Los nombres se prestan. El nombre impreso debajo de cada figurita puede ser el nombre del momento y no el del animal: «El primer día», «Robando la milanesa», «Después del baño», «El día que se perdió». Un álbum de mascotas se lee como una historieta.

Cómo armarlo por secciones

La estructura que mejor funciona no es cronológica sino por escena:

  • «Cachorro» — las primeras, aunque sean borrosas. Nadie tiene fotos buenas del primer mes y nadie las cambiaría.
  • «Dormido» — sección obligatoria. Es la que más figuritas tiene en todos los álbumes de mascotas.
  • «En la calle» — la plaza, el auto, la playa, la nieve.
  • «Con la gente» — el perro con cada uno de la casa. Doble función: entran las personas sin que el álbum deje de ser del perro.
  • «Los tres» — si hay más de uno, la sección de todos juntos, que suele ser la más difícil de sacar.

Si hay más de una mascota

El reparto que evita peleas de verdad —las peleas son entre los humanos— es la misma cantidad de figuritas para cada uno. Cinco del perro, cinco del gato, cinco de los dos. El álbum se lee mejor y nadie mira mal a nadie.

Si uno de los animales ya no está, la sección va donde corresponde en el tiempo y no como un homenaje aparte. Es lo mismo que se recomienda para las personas en el álbum familiar, y funciona por el mismo motivo.

Las fotos: lo que hay que saber antes

Sacarle una foto a un animal que quede bien en 5 por 7 centímetros tiene sus reglas propias, y no son las mismas que para una persona. La cara oscura de un perro negro, los ojos que salen brillantes con flash, el gato que nunca mira. Está todo en fotos de mascotas que quedan bien en figurita.

Lo único que conviene adelantar: no hace falta que sean fotos buenas. Un perro corriendo, medio movido, con la lengua afuera, funciona mejor en una figurita que un retrato perfecto. La figurita premia el gesto, no la técnica.

Como regalo

Es de los regalos más seguros que existen para alguien que tiene un perro o un gato, por una razón simple: la persona no lo va a comprar para sí misma. Le da un poco de vergüenza, o no se le ocurre. Recibirlo es otra cosa.

Funciona especialmente bien para alguien que perdió a su mascota hace poco, aunque hay que tener el pulso de saber si es el momento. Cuando lo es, es el mejor regalo posible.

En el ejemplo se ve un álbum completo hojeándose, y en precios están los packs de 30 y 50 fotos.