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Cuántos álbumes pedir para una fiesta (y qué pack conviene)
¿Uno por invitado, por familia o por chico? Cómo calcular la cantidad de álbumes para un souvenir, qué pack elegir y cómo aprovechar el descuento por cantidad.
En esta nota
Cuando el álbum es el souvenir de una fiesta, aparece una pregunta que nadie se hace con un regalo de uno: ¿cuántos pido? La respuesta depende de quién viene y de cómo querés que se juegue. Acá va la forma de pensarlo.
Primero: uno por persona, por familia o por chico
Hay tres formas de repartir, y cada una tiene sentido en una fiesta distinta.
Uno por chico
Es lo lógico en un cumpleaños infantil. Cada chico se lleva su álbum y sus sobres, y el intercambio funciona porque todos tienen el mismo juego y distintas figuritas repetidas. Si hay hermanos, uno cada uno; si no, la pelea es segura.
Uno por familia
En un bautismo, un aniversario o una fiesta de grandes, alcanza con uno por casa. La familia se lleva el álbum y lo completa junta. Contá hogares, no personas, y sumá dos o tres de más para los que se agregan a último momento.
Uno para el homenajeado, sobres para el resto
Una variante que funciona muy bien en aniversarios y cumpleaños de adultos: un solo álbum para la persona que celebra, y los sobres se reparten entre los invitados. Cada uno abre el suyo en la mesa y le pega sus figuritas al álbum. Al final de la fiesta, el álbum está completo y todos participaron.
Segundo: el pack
Cada álbum viene con una cantidad de fotos, y todas las fotos se convierten en figuritas que se reparten en sobres. Hay dos tamaños de pack: uno más chico y uno más grande. Qué mirar para elegir:
- Cuántas fotos buenas tenés. Si con esfuerzo llegás al pack chico, no fuerces el grande con fotos de relleno. Es mejor un álbum corto y bueno.
- Cuánto dura la fiesta. En un cumpleaños infantil de tres horas, el pack chico se completa en el día y queda la satisfacción. En una fiesta familiar larga, el grande da más para el intercambio.
- Si se va a completar después. Un álbum que se termina en casa, semanas después, con figuritas que se cambian entre primos, se banca el pack grande.
En la guía para elegir fotos está cómo juntar la cantidad que hace falta sin quedarse corto.
Tercero: la cantidad y el descuento
El precio por álbum baja a medida que pedís más: hay escalones de descuento por cantidad que se aplican solos en el cotizador. En la práctica, eso significa dos cosas:
- Si estás cerca de un escalón, pedir dos o tres álbumes más puede salir casi lo mismo. Fijate en el cotizador: cambiá la cantidad y mirá cómo se mueve el total.
- Los álbumes que sobran no se desperdician: uno para el homenajeado, uno para los abuelos que no vinieron, uno de repuesto para cuando alguien lo pierda.
El cotizador muestra el precio con el descuento aplicado para cualquier cantidad, sin registrarte.
Un cálculo tipo
Tomemos un cumpleaños infantil con doce chicos invitados, dos hermanos del cumpleañero y los abuelos que quieren el suyo:
- doce invitados + el cumpleañero + dos hermanos = quince álbumes,
- uno para los abuelos y uno para la casa = diecisiete,
- dos de repuesto = diecinueve.
Con ese número en el cotizador se ve si conviene redondear al escalón siguiente.
Lo que se olvida siempre
- El álbum del homenajeado. Es el primero que hay que contar, y es el que se olvida.
- Los hermanos de los invitados que vienen igual.
- Los grandes: en un cumpleaños infantil, algún adulto va a querer uno. Con dos o tres de más alcanza.
Cuando tengas el número, entrá al cotizador: elegís el pack, ponés la cantidad y ves el total con el descuento. Después empezás con las fotos.