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Por qué la figurita mide 5 por 7 y no otra cosa

No es una medida arbitraria ni la que salió más barata. Es la del álbum del Mundial, y hay razones prácticas por las que se impuso.

Una figurita apoyada al lado de una regla, mostrando que mide cinco por siete centímetros
En esta nota
  1. Es la medida del álbum que todos tuvimos
  2. Por qué es vertical y no cuadrada
  3. Por qué no más grande
  4. Por qué no más chica
  5. Los 3 milímetros que no se ven
  6. Qué significa para tus fotos

Cada figurita mide 5 por 7 centímetros. Es una medida que parece arbitraria hasta que uno se pregunta por qué todas las figuritas del mundo miden más o menos eso, desde hace cincuenta años.

Es la medida del álbum que todos tuvimos

La respuesta corta: es la del álbum del Mundial. Panini fijó ese formato hace décadas y todo el rubro lo siguió, en todos los países.

Eso tiene una consecuencia que no es nostálgica sino práctica: cuando alguien abre un sobre y saca una figurita de 5 por 7, no tiene que aprender nada. Ya sabe cómo se agarra, dónde se pega y qué se hace con las repetidas. Un formato distinto —cuadrado, más grande, más chico— obliga a explicar el producto, y un producto que hay que explicar se vende peor.

Por qué es vertical y no cuadrada

Una figurita cuadrada parece más moderna y funciona peor, por una razón anatómica: la gente es más alta que ancha.

En un cuadro vertical de 5 por 7 entra una cabeza con hombros, o una persona de medio cuerpo, sin que sobre aire a los costados. En un cuadrado, la misma foto obliga a elegir entre recortar la cabeza o dejar dos franjas vacías a los lados.

Todo lo que se imprime bien en un retrato clásico se imprime bien acá.

Por qué no más grande

La tentación es hacerla más grande: se ve más la foto. Tres cosas se rompen al hacerlo:

1. Deja de entrar la misma cantidad por página. Un álbum con casilleros grandes tiene menos casilleros, y la gracia de un álbum es que sean muchos.

2. Deja de ser una figurita. Arriba de cierto tamaño el objeto se lee como una postal o una estampa, y el gesto de coleccionar desaparece.

3. Se necesitan fotos mucho mejores. Cuanto más grande se imprime, más resolución hace falta. A 5 por 7 una foto normal de celular alcanza de sobra; al doble de tamaño, muchas fotos familiares no llegan.

Por qué no más chica

Por lo contrario: abajo de este tamaño las caras dejan de reconocerse, sobre todo en fotos de dos o tres personas. Y el nombre impreso abajo, que es la mitad de la gracia, dejaría de leerse sin acercar el ojo.

Los 3 milímetros que no se ven

Cada figurita se imprime en realidad un poco más grande de lo que mide: lleva 3 milímetros de más por cada lado, que después se cortan.

Eso se llama sangrado y existe por una razón física: ninguna máquina de corte es perfecta al décimo de milímetro. Si se imprimiera justo al tamaño final, cualquier desvío mínimo dejaría una franja blanca en un borde. Con el sangrado, el corte cae siempre dentro de la imagen.

Es la misma razón por la que conviene no poner nada importante pegado al borde de la foto: eso es lo primero que se va en el corte.

El proceso completo, de la imagen al troquel, está en cómo se hacen las figuritas troqueladas.

Qué significa para tus fotos

Dos consecuencias prácticas a la hora de elegir:

  • La proporción es vertical. Una foto horizontal —la mayoría de las de celular sacadas de costado— se va a recortar. Conviene elegirla sabiendo qué parte va a quedar.
  • Una cara ocupa bien, dos entran, un grupo de diez no. Es la regla que ordena toda la selección, y está desarrollada en cómo elegir las fotos.