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Cómo se hace 4 min de lectura

De qué papel son el álbum, las figuritas y los sobres

Tres materiales distintos, uno por pieza, y cada uno elegido por un motivo diferente. Qué esperar cuando abrís la caja.

El álbum, un sobre y varias figuritas apoyados sobre una mesa de madera, mostrando sus distintas texturas
En esta nota
  1. Las figuritas: autoadhesivas y troqueladas
  2. El álbum: papel de mayor gramaje, para que aguante
  3. La tapa: papel fotográfico
  4. Los sobres: el mismo papel del álbum
  5. Qué esperar de los colores
  6. Sobre el cuidado

Cuando llega la caja hay tres cosas adentro, y las tres están hechas de materiales distintos. No es un detalle de fabricación: cada pieza tiene un trabajo diferente y necesita un papel diferente.

Esta nota es para saber qué esperar antes de abrirla.

Las figuritas: autoadhesivas y troqueladas

Las figuritas se imprimen en papel autoadhesivo, el mismo tipo de material con el que se hace cualquier sticker: una capa de papel impreso, una capa de adhesivo y un dorso que se despega.

Y están troqueladas, que es la palabra técnica para «ya vienen cortadas con su forma». No hay que recortarlas con tijera: se despegan y se pegan, como las de siempre.

El troquelado es la parte más delicada de todo el proceso. Es un corte que atraviesa la capa impresa y el adhesivo pero no el dorso, para que la figurita se quede en su lugar hasta que alguien la despegue. Cómo se hace está contado en cómo se hacen las figuritas troqueladas.

El álbum: papel de mayor gramaje, para que aguante

El interior del álbum es de un papel más grueso que una hoja común. Hay dos motivos y ninguno es estético:

1. Se pega y se despega encima. Una hoja fina se ondula con el adhesivo y se arruga cuando alguien aprieta una figurita con el dedo.

2. Se hojea muchas veces. Un álbum de figuritas no se lee una vez: se abre cien veces mientras se completa. Un papel liviano se marca en el lomo y se rompe en la esquina.

El interior va cosido a caballete —el pliego doblado al medio y abrochado por el lomo—, que es como está hecho cualquier álbum de figuritas de kiosco. Es lo que permite que las páginas queden enfrentadas y que el álbum se abra plano sobre la mesa.

La tapa: papel fotográfico

La tapa lleva una foto grande, así que va en papel fotográfico, que es el que mejor reproduce el color y el detalle de una imagen.

Es el único componente donde la calidad de la foto original se nota mucho: una foto justa que en una figurita de 5 por 7 pasa desapercibida, ampliada al tamaño de la tapa se ve. Por eso conviene elegir para la tapa la foto de mejor resolución que se tenga, con los criterios de cómo elegir las fotos.

Los sobres: el mismo papel del álbum

Los sobres van en el mismo papel del interior, impresos y troquelados con su forma desplegada, y se pliegan y cierran.

Es la misma decisión que toma cualquier fabricante de figuritas: sobre y álbum del mismo material. Además de ser más eficiente para producir, hace que el conjunto se sienta como una sola cosa y no como tres productos separados.

Qué esperar de los colores

Todo se imprime en impresión digital, que es la tecnología que permite que cada pedido sea distinto sin costo de preparación. Comparado con lo que ves en tu pantalla:

  • Los colores van a ser muy parecidos, pero no idénticos. Una pantalla emite luz y el papel la refleja: hay tonos —los fluorescentes, los azules muy saturados— que ninguna impresión reproduce igual.
  • Las fotos oscuras se ven un poco más oscuras impresas. Si una foto ya te parece oscura en el teléfono, en papel va a estar más. Conviene aclararla antes o elegir otra.
  • El blanco es el blanco del papel. No hay tinta blanca: lo que en la pantalla es blanco, en el papel es papel sin imprimir.

Sobre el cuidado

Un álbum de figuritas es papel, con las mismas reglas de siempre: no le va bien la humedad y no le va bien el sol directo mucho tiempo.

Guardado en un estante, en una casa normal, dura décadas. Es exactamente lo que pasó con el del Mundial que alguna vez tuviste y que probablemente siga en la casa de tus padres.