Fotos que quedan bien 4 min de lectura
Qué fotos de casamiento quedan bien en una figurita (y cuáles no)
Las fotos que ganan concursos de fotografía de bodas son las que peor funcionan en 5 por 7 centímetros. El criterio es otro y es contraintuitivo.
En esta nota
El fotógrafo entrega ochocientas fotos. Hay que elegir treinta. Y el instinto —quedarse con las mejores— es exactamente el criterio equivocado, porque la mejor foto de un casamiento y la mejor figurita casi nunca son la misma foto.
La diferencia de tamaño lo cambia todo
Una figurita mide 5 por 7 centímetros. Es el tamaño de una tarjeta de crédito parada. En ese espacio:
- Una cara ocupa bien. Se ve la expresión, se ve quién es.
- Dos caras entran. Se ven las dos.
- Un plano general de la fiesta es un manchón. Se ve que hay gente, no se ve quién.
Toda la selección se resuelve con esa regla. Lo que en un álbum grande es una foto espectacular —la panorámica del salón, la de los novios chiquititos bajo un árbol enorme— en una figurita no muestra nada.
Las que sí funcionan
1. Los retratos, aunque sean los más "comunes". El novio mirando a cámara. La novia con el ramo. Cada uno de los padres. Son las que en el álbum grande parecen de trámite y en una figurita son las mejores.
2. Los planos cortos de gesto. La cara de la madre cuando la ve entrar. El abuelo llorando. El testigo riéndose. Son las que la gente comenta en la mesa.
3. Las de acción con una sola persona clara. Ella corriendo con el vestido. Él con el saco al hombro. El nene con la corbata torcida.
4. Las fotos viejas. Los novios de chicos, los padres el día de su propio casamiento, los abuelos. Son las que nadie espera en un souvenir de casamiento y las que más se miran.
5. La mascota. Sin ironía: en la mesa, la figurita del perro compite de igual a igual con la de los novios.
Las que no
- Los planos generales del salón. No se distingue a nadie.
- La foto de grupo de cincuenta personas. Cada cara mide dos milímetros.
- Las de pista con luz de colores. El color de la luz tiñe la cara entera y en impresión se exagera.
- Las contraluz artísticas. Preciosas y a escala de figurita quedan como una silueta negra.
- Las de detalle —los anillos, los zapatos, la torta—. Funcionan de a una o dos como recurso, no de a diez: un álbum de objetos no es un álbum de gente.
La trampa del blanco y negro
Los fotógrafos de casamiento entregan muchas en blanco y negro y quedan hermosas en pantalla. En un juego de figuritas conviene usarlas con moderación: mezcladas con las de color, las de blanco y negro se leen como "las viejas" o "las de los que ya no están", aunque sean de esa misma noche.
Si te gustan mucho, la solución es usarlas para una sección entera y no salpicadas.
Un problema técnico que aparece siempre
Las fotos que manda el fotógrafo por link suelen venir en dos tamaños: las de alta y las de redes, que están reducidas para subir. Las de redes se ven perfectas en el teléfono y no alcanzan para imprimir.
Antes de elegir, pedí las de alta resolución. Es un mail y evita el único problema que no tiene arreglo después. En cómo elegir las fotos está explicado cómo darse cuenta de si una foto alcanza.
Los nombres, que acá valen doble
Cada figurita lleva un nombre impreso abajo. En un casamiento eso resuelve un problema real: la mitad de los invitados no conoce a la otra mitad.
«Los padres de ella», «El hermano de él», «La que hizo la torta», «Los testigos». Puesto así, el sobre de figuritas termina siendo, además, la forma más elegante que existe de presentar a las dos familias.