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Cuántos sobres dar por invitado, sin quedarte corto ni tirar plata

La cuenta no es un sobre por persona. Es un sobre por persona que quiera abrir uno, y no son los mismos. Cómo calcularlo según el tipo de fiesta.

Sobres de figuritas apilados sobre una mesa de fiesta, ordenados en grupos para repartir
En esta nota
  1. La cuenta según la fiesta
  2. Cumpleaños infantil
  3. Casamiento
  4. Comunión, bautismo, almuerzo familiar
  5. Cumpleaños de adultos
  6. Fiesta de quince
  7. Por qué conviene que sobren, y no que falten
  8. Cómo repartirlos para que rinda
  9. La relación con los álbumes
  10. Un atajo si estás apurado

La pregunta llega siempre igual: «somos ochenta invitados, ¿pido ochenta sobres?». Y la respuesta es casi siempre que no, pero por motivos que no son los que uno imagina.

Un sobre no se reparte por persona: se reparte por unidad que quiera abrir uno. Y esa unidad cambia según el tipo de fiesta.

La cuenta según la fiesta

Cumpleaños infantil

Un sobre por chico, y un quinto más.

Los chicos abren su propio sobre, sin excepción. No comparten, no esperan y no les alcanza con mirar. Ese quinto de más cubre a los hermanos que vinieron sin estar invitados, a los primos que aparecieron y a los tres que van a pedir otro.

Los adultos, en general, no abren. Si querés que abran, es otra cuenta.

Casamiento

Un sobre por pareja, y un tercio más.

Las parejas abren uno solo: se sientan juntas y lo abren entre los dos. Los que van solos abren el suyo. Los chicos, si hay, quieren el suyo aparte.

Ese tercio no es margen de error: es la gente que pide otro. En un casamiento pasa siempre, y quedarse sin sobres a las dos de la mañana es peor que sobrar diez.

Comunión, bautismo, almuerzo familiar

Un sobre por casa.

Es la unidad que funciona en una mesa familiar: la gente se agrupa por casa aunque estén todos sentados juntos. Cuatro hermanos con sus familias son cuatro sobres, no dieciséis.

Cumpleaños de adultos

Un sobre cada dos personas, y un quinto más.

Los adultos comparten sin problema y muchos ni siquiera abren. Los que abren lo hacen en grupo, alrededor de la mesa.

Fiesta de quince

Un sobre por invitada, y un tercio más.

Acá se parece más a un cumpleaños infantil que a un casamiento: cada una quiere el suyo, y se los cambian toda la noche. Está desarrollado en el álbum de figuritas para los 15.

Por qué conviene que sobren, y no que falten

Un sobre que sobra se guarda y se regala después. Un sobre que falta es una persona mirando cómo los demás abren el suyo.

En una fiesta eso se nota en un segundo y no tiene arreglo en el momento: no se puede imprimir un sobre más esa noche. Todo lo que se produce se imprime con el pedido.

Cómo repartirlos para que rinda

Tres cosas que cambian el resultado sin cambiar la cantidad:

1. Repartilos todos a la vez. Si se van entregando de a poco, el que recibió primero ya se fue de la mesa cuando el último abre el suyo, y se pierde la comparación, que es lo que hace que la cosa funcione.

2. Con el postre, no en la entrada. En la entrada la gente tiene las manos ocupadas y el sobre va a la cartera sin abrirse.

3. Dejá una reserva visible. Una caja con veinte sobres en la mesa de regalos resuelve al que pide otro sin que nadie tenga que ir a buscar.

La relación con los álbumes

Los sobres son para los invitados; los álbumes completos, para los protagonistas y las familias. Cuántos álbumes pedir es otra cuenta y está en cuántos álbumes pedir para una fiesta.

La combinación que más se repite: uno o dos álbumes completos, y sobres para todos los demás.

Un atajo si estás apurado

Si no querés hacer ninguna cuenta: tomá el número de invitados, dividilo por 1,6 y redondeá para arriba. Da razonablemente bien en cualquier fiesta mixta de adultos y chicos. Después ajustá con las reglas de arriba si tu fiesta se parece más a alguno de los casos.